Alrededor de 8.000 mingueros y mingueras, entre indígenas, afros, campesinos y campesinas, han acompañado varias manifestaciones populares en todo el país en el transcurso del último año. Lo han hecho con el propósito de reivindicar una serie de luchas históricas relacionadas con la defensa de la vida y el territorio que les han incumplido todos los gobiernos, sin excepción.
La Minga proviene de distintas partes del país, pero tiene una representación mayoritaria de los territorios del suroccidente. Vienen de Nariño, Cauca, Putumayo y Valle del Cauca, representados principalmente por el Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC.
Los integrantes de la Minga indígena recorren cientos de kilómetros en chivas atestadas hasta el techo. Lo hacen con mucho sacrificio. Llevan costalados de alimento para abastecerse durante el camino, mientras pasan incomodidades con el propósito de inculcar, mediante el ejemplo y la palabra, la importancia del Buen Vivir.
Durante la expedición, integrantes de la Minga ondean sus banderas verdes y rojas, que los identifican como miembros del CRIC.
Gritan: ‘¡Guardia, guardia, fuerza, fuerza! ¡Por mi raza, por mi tierra!’ y otras consignas propias del movimiento indígena. Su recorrido es una fiesta, pues acompañan sus cánticos con sus tambores, vuvuzelas y flautas traversas.